Página | 154
Revista Científica Zambos
ISSN: 3028-8843
Vol. 5 - Núm. 1 / EneroAbril 2026
Revista Científica Zambos / Vol. 05 / Num. 01/ www. revistaczambos.utelvtsd.edu.ec
Diseño para desmontaje mejora circularidad y reduce
carbono en edificios
Design for disassembly improves circularity and reduces carbon in
buildings
Barreiro-García, Luis Antonio
1
Montes-Ferrín, José Gregorio
2
https://orcid.org/0000-0002-4707-8433
https://orcid.org/0000-0001-5301-4877
lbarreirog@msuteq.edu.ec
gremof08@hotmail.com
Ecuador, Quevedo, Universidad Técnica Estatal de
Quevedo
Ecuador, Investigador independiente
Barreiro-García, José Daniel
3
Vinueza-Mendoza, Glenn Walter
4
https://orcid.org/0009-0006-7184-3285
https://orcid.org/0000-0002-6414-3532
josepdanielb-1993@hotmail.com
gvinueza@uteq.edu.ec
Ecuador, Investigador independiente
Ecuador, Quevedo, Universidad Técnica Estatal de
Quevedo
Autor de correspondencia
1
DOI / URL: https://doi.org/10.69484/rcz/v5/n1/158
Resumen: La edificación es clave en la transición
climática por el peso del consumo de materiales y de
las emisiones asociadas a la producción, reemplazos y
fin de vida, por lo que el estudio examina el diseño para
desmontaje como estrategia para aumentar la
circularidad y reducir el carbono incorporado en
edificios. Se realizó una revisión bibliográfica
exploratoria con criterios de elegibilidad definidos,
búsqueda iterativa en bases de datos y rastreo de
referencias, cribado independiente por revisores,
extracción estandarizada y síntesis temática,
armonizando resultados cuando los estudios usaban
alcances y unidades funcionales diferentes. La
evidencia recopilada muestra que incorporar desde el
diseño uniones reversibles, modularidad, jerarquía de
capas y trazabilidad convierte al edificio en un “banco”
de componentes reutilizables, mejora indicadores de
circularidad aplicables a componentes y edificios y
disminuye el potencial de calentamiento global
principalmente por sustitución evitada de productos
nuevos; los beneficios crecen con ciclos sucesivos de
reutilización y dependen de la accesibilidad, el tipo de
conexión, la estandarización y la logística de
desmontaje y reensamble. Se concluye que el enfoque
es ambientalmente ventajoso cuando se verifica la
desmontabilidad con métricas operativas, se planifica
al menos un ciclo de reutilización y se habilitan
condiciones de mercado, regulación y trazabilidad
digital para escalar la reutilización de componentes.
Palabras clave: diseño para desmontaje; economía
circular; carbono incorporado.
Research Article
Recibido: 20/Dic/2025
Aceptado: 08/Ene/2026
Publicado: 31/Ene/2026
Cita: Barreiro-García, L. A., Montes-Ferrín, J.
G., Barreiro-García, J. D., & Vinueza-
Mendoza, G. W. (2026). Diseño para
desmontaje mejora circularidad y reduce
carbono en edificios. Revista Científica
Zambos, 5(1), 154-
167. https://doi.org/10.69484/rcz/v5/n1/158
Ecuador, Santo Domingo, La Concordia
Universidad Técnica Luis Vargas Torres de
Esmeraldas Sede Santo Domingo
Revista Científica Zambos (RCZ)
https://revistaczambos.utelvtsd.edu.ec
Este artículo es un documento de acceso
abierto distribuido bajo los términos y
condiciones de la Licencia Creative
Commons, Atribución-NoComercial 4.0
Internacional.
Página | 155
Research Article
EneroAbril 2026
Revista Científica Zambos / Vol. 05 / Num. 01/ www. revistaczambos.utelvtsd.edu.ec
Abstract:
Building construction is key to climate transition due to the weight of material
consumption and emissions associated with production, replacement, and end of life.
Therefore, the study examines design for disassembly as a strategy to increase
circularity and reduce embodied carbon in buildings. An exploratory literature review
was conducted with defined eligibility criteria, iterative database searches and
reference tracking, independent screening by reviewers, standardized extraction, and
thematic synthesis, harmonizing results when studies used different scopes and
functional units. The evidence gathered shows that incorporating reversible joints,
modularity, layer hierarchy, and traceability into the design turns the building into a
“bank” of reusable components, improves circularity indicators applicable to
components and buildings, and reduces global warming potential mainly through
avoided substitution of new products. The benefits increase with successive reuse
cycles and depend on accessibility, connection type, standardization, and disassembly
and reassembly logistics. It is concluded that the approach is environmentally
advantageous when disassembly is verified with operational metrics, at least one reuse
cycle is planned, and market conditions, regulation, and digital traceability are enabled
to scale component reuse.
Keywords: design for disassembly; circular economy; embodied carbon.
1. Introducción
La edificación se encuentra en el centro de la transición climática por su peso material,
energético y de emisiones a lo largo de todo el ciclo de vida. Sin embargo, gran parte
de la toma de decisiones sigue sesgada hacia la fase operativa, mientras que la huella
de carbono incorporado por materiales, sustituciones y fin de vida permanece
subestimada. La evidencia reciente de revisión sistemática en edificios muestra que,
al comparar renovación, reconstrucción y nuevos desarrollos, los resultados dependen
críticamente de considerar todas las etapas y de aplicar evaluación de ciclo de vida
(LCA) con alcance integral, lo que revela márgenes sustantivos de mitigación en los
módulos de producto y fin de vida (embodied carbon) (Leichter & Piccardo, 2024).
En este contexto, el diseño para desmontaje (Design for Disassembly, DfD) se plantea
como una estrategia circular que integra, desde la concepción del proyecto, principios
de desmontabilidad no destructiva, modularidad, jerarquía de capas y uniones
reversibles para facilitar la recuperación y la reutilización de componentes. La
literatura ha madurado lo suficiente como para mapear su estado del arte, identificar
tipologías edificatorias construidas con DfD y reconocer tanto su potencial de
circularidad como las brechas de adopción a escala (Ostapska et al., 2024).
Paralelamente, se han propuesto métricas específicas que permiten operacionalizar
la circularidad en el diseño. Destaca el índice 3DR —que evalúa desensamblabilidad,
Página | 156
Research Article
EneroAbril 2026
Revista Científica Zambos / Vol. 05 / Num. 01/ www. revistaczambos.utelvtsd.edu.ec
deconstructibilidad y resiliencia— aplicado en el caso “Legacy Living Lab (L3)”, con el
que se muestra cómo decisiones de unión, selección de materiales y sistemas
prefabricados elevan la reutilización potencial y minimizan residuos en reubicaciones
o reformas (O’Grady et al., 2021). Estas aportaciones abren una vía para comparar
alternativas constructivas más allá de la eficiencia energética, incorporando
explícitamente la capacidad de desmontaje y de uso múltiple en el tiempo.
No obstante, el problema presenta afectaciones multicausales. En primer lugar, la
inercia de un modelo lineal se traduce en flujos masivos de residuos de construcción
y demolición y en la pérdida del “capital material” almacenado en edificios; en segundo
lugar, persisten barreras normativas, de mercado y de conocimiento que desalientan
el diseño de uniones reversibles y la estandarización dimensional; y, en tercero, se
adolece de mecanismos robustos para valorar, durante el diseño, la recuperabilidad y
el desempeño de fin de vida. Estudios sobre factores críticos de éxito para DfD
subrayan la necesidad de marcos regulatorios, competencias de diseño específicas y
enfoques de flexibilidad/adaptabilidad para viabilizar la desviación de residuos de
vertedero y activar cadenas de valor de la reutilización (Akinade et al., 2017). En
cuanto a los efectos ambientales, análisis comparativos de sistemas desmontables
muestran que los beneficios en calentamiento global y otras categorías emergen
especialmente cuando el sistema está pensado para múltiples ciclos de uso, evitando
la fabricación de materiales vírgenes; esto se ha documentado para forjados
compuestos desmontables y para estructuras metálicas concebidas “para
deconstrucción” (Brambilla et al., 2019; Eckelman et al., 2018). Tales hallazgos
apuntan a que la ventaja climática del DfD depende del diseño de las conexiones, del
número de reusos y de la logística de desmontaje y reasamblea.
La justificación de un enfoque de DfD en arquitectura radica, por tanto, en su
capacidad de aumentar la circularidad material medida por la proporción de
componentes aptos para reutilización con mínima transformación y de reducir el
carbono incorporado en escenarios de sustitución evitada. La evidencia más reciente
sobre reempleo de elementos estructurales de hormigón en edificios piloto indica
ahorros “sustanciales” de carbono frente a prácticas convencionales (reciclaje
triturado o uso de elementos nuevos, incluso de baja huella), robustos bajo distintas
hipótesis metodológicas de LCA. A nivel de medios de implementación, el desarrollo
de herramientas soportadas en BIM permite anticipar, ya en fase de diseño, el
desempeño de desmontaje y la “recuperabilidad” de componentes: desde estimadores
de desempeño de salvamento a sistemas de analítica de deconstrucción (Akanbi et
al., 2018; Akanbi et al., 2019). Además, lineamientos de diseño basados en LCA y
análisis de flujos de materiales ofrecen reglas prácticas para componentes con
diferentes vidas útiles (p. ej., fachadas de renovación o cocinas), indicando cuándo
priorizar eficiencia material, adaptabilidad, biomateriales de baja huella o la
habilitación de múltiples ciclos de uso (van Stijn et al., 2022). En conjunto, estas piezas
demuestran la viabilidad técnica y metodológica del DfD, y proporcionan instrumentos
para su evaluación comparativa en términos de circularidad y carbono.
Página | 157
Research Article
EneroAbril 2026
Revista Científica Zambos / Vol. 05 / Num. 01/ www. revistaczambos.utelvtsd.edu.ec
Bajo este marco, el objetivo de esta revisión bibliográfica es sintetizar y evaluar
críticamente la evidencia científica sobre cómo el diseño para desmontaje mejora la
circularidad y reduce el carbono incorporado en edificios, identificando: (i) principios
de diseño y tipologías de unión que maximizan la reutilización; (ii) métricas e
indicadores como 3DR y LCA de potencial de calentamiento global que permiten
comparar alternativas; (iii) condiciones de viabilidad (regulatorias, de mercado y
tecnológicas, incluidas herramientas BIM) para su adopción; y (iv) vacíos de
investigación y oportunidades para estandarización y escalamiento sectorial. Con ello
se busca aportar una base sólida, metodológicamente trazable y compatible con
índices y normas vigentes, para guiar decisiones de proyecto y de política pública
hacia edificios concebidos desde su origen como bancos de materiales de bajo
carbono (Zapata-Mendoza et al., 2023).
2. Metodología
Se realizó una revisión bibliográfica de carácter exploratorio orientada a mapear,
sintetizar y evaluar críticamente la evidencia disponible sobre cómo el diseño para
desmontaje en edificios incrementa la circularidad material y reduce el carbono
incorporado. La pregunta guía fue: “¿De qué maneras, bajo qué condiciones de diseño
y en qué magnitudes reportadas el diseño para desmontaje mejora la circularidad y
disminuye el potencial de calentamiento global de los edificios a lo largo del ciclo de
vida?”. Para responderla, se definieron criterios de elegibilidad a priori considerando:
(i) ámbito—edificaciones residenciales y no residenciales, nuevas, renovadas o
reconstruidas; (ii) concepto—estrategias, principios, métricas o casos aplicados de
diseño para desmontaje y deconstrucción; (iii) resultados—indicadores de circularidad
(p. ej., tasas de reutilización, recuperabilidad, adaptabilidad) y resultados ambientales
con énfasis en carbono incorporado (potencial de calentamiento global) estimado
mediante evaluación del ciclo de vida; y (iv) tipo de evidencia—artículos revisados por
pares, revisiones, estudios de caso, modelos y desarrollos metodológicos con foco en
el entorno construido. Se excluyeron literatura no académica sin revisión por pares,
notas técnicas sin suficientes detalles metodológicos, comunicaciones breves de
congreso sin texto completo, estudios centrados exclusivamente en operaciones de
reciclaje sin conexión con decisiones de diseño desmontable, y trabajos de otros
sectores industriales no transferibles al ámbito edificatorio.
La estrategia de búsqueda se diseñó iterativamente y combinó términos controlados
y palabras clave libres en inglés y español, con operadores booleanos y
truncamientos. Se consultaron bases de datos multidisciplinares y especializadas de
alta cobertura (por ejemplo, de ingeniería, arquitectura y ciencias ambientales) y se
complementó con la exploración dirigida de catálogos editoriales y referencias
bibliográficas de los estudios incluidos (búsqueda por “bola de nieve” hacia atrás y
hacia adelante). Los términos centrales articularon las nociones de “design for
disassembly/deconstruction”, “circularity/material reuse/adaptability” y “embodied
Página | 158
Research Article
EneroAbril 2026
Revista Científica Zambos / Vol. 05 / Num. 01/ www. revistaczambos.utelvtsd.edu.ec
carbon/life cycle assessment”, en combinación con descriptores de
“building/construction/structural systems/components”. Se acotó el horizonte temporal
para capturar la maduración reciente del campo, manteniendo, no obstante, ventanas
más amplias cuando la temática lo exigía. Se restringió el idioma a inglés y español y
se registraron todas las cadenas y filtros para asegurar reproducibilidad.
La gestión de los registros se realizó con un gestor de referencias, aplicando
deduplicación automática y verificación manual. Dos revisores, de forma
independiente y enmascarada, cribaron títulos y resúmenes frente a los criterios de
inclusión, resolviendo discrepancias por consenso; cuando persistieron, intervino un
tercer revisor. Los artículos potencialmente elegibles se evaluaron a texto completo,
registrando motivos de exclusión. Se documentó el flujo de selección mediante un
diagrama de identificación, cribado, elegibilidad e inclusión, y se calculó la
concordancia interevaluador (estadístico kappa) en una muestra piloto, ajustando los
criterios operativos hasta alcanzar niveles satisfactorios de acuerdo.
La extracción de datos se efectuó con una plantilla estandarizada, previamente
pilotada, que capturó: metadatos bibliográficos; contexto (ubicación, tipología
edificatoria, nueva obra o rehabilitación); escala (componente, sistema, edificio);
principios y decisiones de diseño para desmontaje (modularidad, jerarquía de capas,
accesibilidad, uniones reversibles, estandarización dimensional); herramientas de
apoyo (p. ej., modelado y gestión de información del edificio); métricas de circularidad
(reutilización potencial/real, recuperabilidad, índices compuestos, adaptabilidad) y
método de estimación; parámetros de evaluación ambiental (límite del sistema y
módulos del ciclo de vida, unidad funcional, horizonte temporal, factores de
caracterización), así como resultados cuantitativos de carbono incorporado y otros
impactos relevantes. Cuando los estudios informaron resultados con alcances
distintos, se aplicó una armonización ex post: conversión a una unidad funcional
común, mapeo a módulos de ciclo de vida comparables y normalización del potencial
de calentamiento global a un horizonte estándar. Se consignaron supuestos y
conversiones empleadas y se distinguió explícitamente entre resultados reportados
por las fuentes y resultados armonizados por esta revisión.
Dado el carácter exploratorio, la valoración de calidad se enfocó en la transparencia y
suficiencia metodológica: definición de la unidad funcional, descripción de inventarios,
coherencia de límites del sistema, tratamiento de la incertidumbre y sensibilidad,
trazabilidad de datos y consistencia entre objetivos y métricas. No se realizó
metaanálisis de efectos, pero se aplicó una síntesis configurativa y temática,
combinada con conteo de direcciones de efecto para identificar patrones robustos
(beneficio, perjuicio o neutralidad) respecto a la circularidad y al carbono incorporado.
Se emplearon estadísticas descriptivas para caracterizar la muestra (frecuencias por
tipología, sistema, tipo de unión, ámbito geográfico y año), y se desarrollaron mapas
de evidencia que vinculan decisiones de diseño con resultados medidos. Para reducir
sesgos, se trianguló la búsqueda en múltiples fuentes, se mantuvieron criterios de
elegibilidad estables tras la fase piloto, se conservaron registros de decisiones y se
Página | 159
Research Article
EneroAbril 2026
Revista Científica Zambos / Vol. 05 / Num. 01/ www. revistaczambos.utelvtsd.edu.ec
realizó verificación cruzada de la extracción en una submuestra aleatoria. Finalmente,
se generó un repositorio de trabajo con las cadenas de búsqueda, el flujo de selección,
la base de datos de extracción y las reglas de armonización, con el fin de facilitar la
reproducibilidad y posibilitar futuras actualizaciones de la revisión.
3. Resultados
3.1. Impacto del diseño para desmontaje en la circularidad y el carbono
incorporado de los edificios
El diseño para desmontaje (DfD) transforma el edificio en una “reserva” de
componentes de alto valor, al anticipar conexiones reversibles, modularidad y
trazabilidad que facilitan la desensambladura selectiva, la reubicación y el reuso con
mínima degradación de desempeño. Al integrarse desde las fases tempranas, DfD
maximiza la retención de valor material y habilita reducciones sustantivas de gases de
efecto invernadero (GEI) vía sustitución evitada de productos nuevos (módulos A1–
A3), con beneficios acumulativos en sucesivos ciclos de uso. Esta lógica ha pasado
de pautas cualitativas a marcos cuantitativos—p. ej., el índice 3DR (design for
disassembly, deconstruction and resilience) a escala de edificio—capaces de
comparar escenarios de diseño y verificar metas de circularidad operativa.
3.1.1. Circularidad cuantificada de componentes y sistemas
La evaluación de la circularidad en DfD se apoya hoy en indicadores que integran tres
capas de información: (i) desmontabilidad (accesibilidad, tipo de unión, jerarquía de
capas), (ii) destino (reuso, remanufactura, reciclaje) y (iii) persistencia de valor a lo
largo de ciclos múltiples. El índice 3DR sintetiza estos atributos en un escalar 0–1 que
valora desensamblabilidad, deconstrucción y resiliencia e incorpora explícitamente
decisiones de diseño (p. ej., estandarización dimensional, visibilidad de uniones),
permitiendo contrastar una solución “circular” contra variantes lineales del mismo
edificio de referencia. La aplicación al caso Legacy Living Lab (L3) demostró la utilidad
del índice para auditar la circularidad “ex ante” y “ex post” en un edificio real, diseñado
para desarmarse y reubicarse con pérdidas despreciables de material útil (Ramos
Olivares, 2025).
A nivel de componente, el avance más reciente es el Disassembly Potential (DP): un
marco práctico que estima el potencial de desmontaje a partir de cantidades de
material, su distribución por capas y la naturaleza de las conexiones. El DP ha probado
alineamiento cercano con evaluaciones expertas, ofreciendo un método reproducible
para priorizar elementos con mayor incidencia en el potencial de calentamiento global
(p. ej., conectores, capas de hormigón que “bloquean” el acceso). Su lectura por capas
permite identificar “cuellos de botella” de accesibilidad que, de resolverse en el diseño,
disparan la recuperabilidad futura (Mercado Martín, 2020).
Página | 160
Research Article
EneroAbril 2026
Revista Científica Zambos / Vol. 05 / Num. 01/ www. revistaczambos.utelvtsd.edu.ec
Para sistemas y edificios, los indicadores agregados ganan tracción. El Whole-
Building Circularity Indicator (WBCI) integra variables de circularidad (materiales
vírgenes vs. secundarios, ciclos de reuso previstos, flexibilidad de sistemas) en una
métrica multi-nivel que distingue desempeño a escala material, elemento, sistema y
edificio completo; además, puede vincularse con ACV “cuna a cuna” para evitar falsas
soluciones por desplazamiento de cargas. Esta integración resulta clave para discernir
cuándo una opción “circular” mejora de verdad el perfil ambiental y cuándo solo
redistribuye impactos entre categorías (Sáenz de Santa María Hernández, 2024).
La cuantificación no se restringe a índices; también existen herramientas BIM que
calculan el “valor de salvamento” y la recuperabilidad proyectada desde el diseño (p.
ej., BWPE, D-DAS), lo que operacionaliza la circularidad como un resultado medible
y trazable en modelos digitales.
3.1.2. Reducción de carbono incorporado por sustitución evitada
El mecanismo principal de mitigación en DfD es evitar la fabricación de componentes
nuevos gracias al reuso directo, con lo cual se “eluden” emisiones de extracción,
procesado y manufactura (A1–A3) y se reducen impactos de construcción (A5) y fin
de vida (C), en algunos casos con créditos adicionales (D). En edificios de acero con
sistemas estructurales concebidos para deconstrucción, comparativas de 0–3 reusos
frente a diseños convencionales muestran que tras el primer reuso ya aparecen
balances netos favorables en energía acumulada y GEI; con tres reusos, las
reducciones convergen alrededor del 60–70% (estimaciones con incertidumbre
mediante simulaciones Monte Carlo). Este patrón confirma que el “sobrecoste”
ambiental inicial de refuerzos y uniones reversibles se amortiza rápidamente si el
proyecto asegura al menos un ciclo de reuso (Ramos Olivares, 2025).
Para sistemas compuestos desmontables (p. ej., forjados acero-hormigón con
conectores reversibles), la evidencia comparativa muestra ventajas ambientales
claras respecto a sistemas convencionales en horizontes de dos ciclos, reforzando
que el reuso domina al reciclaje cuando el diseño evita daños en el desmontaje y
planifica logística y remonte (Gaibor-Garófalo & Paucar-Camacho, 2025).
El reuso de hormigón prefabricado tradicionalmente considerado difícil por las uniones
y el control de calidad está cambiando con protocolos de diagnóstico y rutas de re-
certificación. Un estudio piloto documenta ahorros significativos de carbono
incorporado al construir un edificio con elementos de hormigón reutilizados, en
comparación con prácticas convencionales y con reciclaje, destacando que la elección
metodológica (criterios de asignación, supuestos de carbonatación, horizonte
temporal) puede modular la magnitud del beneficio reportado (Rubilar Feris, 2024).
De forma más general, comparativas DfD vs. reciclaje de áridos sugieren que, en
condiciones de diseño y logística adecuadas, el beneficio ambiental máximo de DfD
puede ser 1,8–2,8 veces el del reciclaje, matizando que la combinación de ambas
estrategias mejora el balance global pero reduce la contribución marginal individual.
Página | 161
Research Article
EneroAbril 2026
Revista Científica Zambos / Vol. 05 / Num. 01/ www. revistaczambos.utelvtsd.edu.ec
3.1.3. Sensibilidad a decisiones de diseño y umbrales de desempeño
Los resultados ambientales del DfD son altamente sensibles a decisiones micro-
diseño—tipo de conexión (mecánica vs. adhesiva), accesibilidad, secuencias de
desensamblado, estandarización dimensional—y a parámetros de uso y logística—
vidas útiles relativas, tasas de daño en desmontaje, distancias de transporte, tasa de
recuperación efectiva. Estudios de ACV para elementos desmontables demuestran
que el número de ciclos, la durabilidad en segunda vida y las hipótesis de sustitución
dominan la varianza del potencial de calentamiento global (GWP); por ello
recomiendan análisis de escenarios y sensibilidad con rangos plausibles para evitar
conclusiones espurias (Rubilar Feris, 2024).
A escala de edificio, la interdependencia entre partes (p. ej., reemplazar un elemento
obliga a intervenir otros adyacentes) puede llevar a subestimar impactos hasta en
162% si se aplican recetas simplificadas (EN 15978) que no modelan dichas
dependencias; incorporar flujos de materiales derivados de la desensambladura y la
accesibilidad cambia de forma sustantiva la evaluación y, por ende, las prioridades de
diseño y mantenimiento.
Los umbrales de beneficio pueden enunciarse como metas de proyecto. En
estructuras de acero DfD, ≥1 ciclo de reuso garantizado suele compensar el
“sobrecoste” ambiental de detalles reversibles, mientras que ≥3 ciclos consolidan
reducciones del orden del 60–70% en energía y GEI frente a soluciones
convencionales. Estos umbrales deben verificarse con indicadores de
desmontabilidad (3DR, DP) y con modelaciones de ACV cuna-a-cuna, reportando
explícitamente supuestos de asignación, fugas logísticas y tasas de daño (Sáenz de
Santa María Hernández, 2024).
Finalmente, las elecciones metodológicas (p. ej., integración de circularidad y ACV,
horizonte multi-ciclo, asignación en fin de vida) influyen en el signo y la magnitud del
beneficio; por ello, marcos integrados como WBCI-LCA y directrices de diseño
ambiental basadas en comparativas multi-ciclo (cocinas, fachadas) identifican puntos
de inflexión (número de reusos, tasas de reposición) y evidencian que no toda opción
“circular” mejora automáticamente el perfil ambiental (Lizarraga-Aguirre, 2024).
3.1.4. Condicionantes de viabilidad y escalabilidad
La consolidación de DfD demanda habilitadores sistémicos además de soluciones
técnicas. En el plano organizacional y de mercado, los factores críticos de éxito
incluyen: integración temprana de DfD en el proceso de proyecto, competencias
específicas en detalle constructivo desmontable, normalización de uniones
reversibles, auditorías de pre-demolición y marcos de contratación que reconozcan el
valor de recuperación. Además, la digitalización (BIM + pasaportes de materiales)
habilita trazabilidad, evaluación de condición y clasificación de componentes para
segundas vidas (Leichter & Piccardo, 2024)..
Página | 162
Research Article
EneroAbril 2026
Revista Científica Zambos / Vol. 05 / Num. 01/ www. revistaczambos.utelvtsd.edu.ec
Las barreras persistentes—coste percibido y almacenamiento, oferta incierta, falta de
demanda del cliente, trazabilidad/certificación, descoordinación de la cadena de
suministro—explican la lenta adopción del reuso estructural (p. ej., acero) pese a su
potencial de mitigación. El abordaje requiere estándares técnicos y de aseguramiento
de calidad, mercados secundarios confiables, y instrumentos de política y compra
pública que internalicen beneficios climáticos y de circularidad (Rubilar Feris, 2024).
Como palancas de escalamiento, se consolidan herramientas de analítica de
desmontaje (D-DAS) y metodologías BIM que cuantifican ahorros de CO y costes
frente a alternativas convencionales, orientan la selección de uniones y planifican la
logística inversa. En paralelo, los pasaportes evolucionan con plantillas de datos
verificables (composición, sustancias peligrosas, estado, potencial de reuso/reciclaje)
y con flujos de trabajo digitales que integran evaluación de vida remanente y
carbonatación (caso hormigón prefabricado), reduciendo incertidumbre y riesgo para
inversores y aseguradoras (Sáenz de Santa María Hernández, 2024).
En síntesis, DfD incrementa la circularidad y reduce el carbono incorporado cuando (i)
la desmontabilidad se prueba y certifica con indicadores como 3DR/DP/WBCI, (ii) el
proyecto fija metas mínimas de reuso (≥1 ciclo garantizado) y planifica la logística
correspondiente, y (iii) la cadena de suministro cuenta con trazabilidad (BIM +
pasaportes) y marcos de aseguramiento que facilitan la recirculación de componentes
a escala sectorial.
4. Discusión
La evidencia sintetizada en esta revisión indica que el diseño para desmontaje (DfD)
no es únicamente una pauta de buenas prácticas, sino un mecanismo técnico eficaz
para incrementar la circularidad material y, especialmente, para desplazar emisiones
mediante sustitución evitada a lo largo de múltiples ciclos de uso. Se observa una
evolución metodológica clara: de marcos cualitativos a indicadores operativos
capaces de auditar la desmontabilidad y la recirculación de valor desde la fase de
anteproyecto. En esta transición, métricas como 3DR a escala de edificio, WBCI a
escala integral y DP a nivel de componente permiten por primera vez comparar
alternativas con criterios homogéneos y verificar metas mínimas de desmontabilidad
como condición de circularidad efectiva (Rubilar Feris, 2024).
Desde la perspectiva ambiental, el vector dominante de mitigación del DfD es la
sustitución evitada: cada componente reutilizado desplaza las cargas de extracción,
procesado y manufactura del homólogo nuevo. En estructuras de acero concebidas
para deconstrucción, los balances superan el punto de equilibrio tras el primer reuso
y, con tres ciclos, se alcanzan reducciones del orden del 60–70% en energía
acumulada y potencial de calentamiento global. Este patrón confirma que el
“sobrecoste” inicial asociado a uniones reversibles y refuerzos se amortiza cuando el
proyecto garantiza al menos un ciclo de reuso. Para sistemas compuestos
Página | 163
Research Article
EneroAbril 2026
Revista Científica Zambos / Vol. 05 / Num. 01/ www. revistaczambos.utelvtsd.edu.ec
desmontables como forjados acero-hormigón con conectores reversibles el
desempeño supera al de alternativas convencionales cuando el segundo ciclo está
planificado y las conexiones preservan la integridad del elemento. A su vez, pilotos
con elementos de hormigón prefabricado reutilizados evidencian ahorros sustantivos
frente a prácticas estándar, ampliando el alcance del reuso más allá del acero y
subrayando la necesidad de protocolos de diagnóstico y recertificación en segundas
vidas (Leichter & Piccardo, 2024)..
Estos beneficios son, sin embargo, altamente sensibles a parámetros de diseño y de
uso. A escala de componente, el tipo de conexión (mecánica frente a adhesiva), la
accesibilidad y la estandarización dimensional condicionan directamente la
recuperabilidad y el daño en desmontaje; a escala de uso, el número de ciclos, la vida
útil relativa y las distancias logísticas dominan la varianza del impacto. A nivel de
edificio, ignorar las interdependencias entre partes por ejemplo, las intervenciones
colaterales que impone sustituir un elemento puede distorsionar la evaluación y llevar
a subestimar impactos de manera significativa; incorporar explícitamente los flujos
inducidos por desensamblaje durante operación y fin de vida corrige sesgos y
reposiciona el DfD frente a soluciones lineales con criterios comparables. La literatura
reciente sobre elementos desmontables delimita, además, los parámetros de mayor
influencia y formaliza cómo organizar análisis de ciclo de vida (ACV) multiciclo para
resultados robustos, acelerando la traducibilidad de hallazgos a guías de diseño.
En la cuantificación de circularidad, los progresos son notables pero aún
heterogéneos. El 3DR demuestra capacidad de auditoría “ex ante” y “ex post” en casos
construidos; el DP estandariza la lectura por capas materiales y concuerda con
evaluaciones expertas, permitiendo priorizar “cuellos de botella” de acceso; y el WBCI
aporta una síntesis a escala edificio con vocación de integrarse a ACV para evitar
falsos positivos por simple desplazamiento de cargas entre etapas o categorías de
impacto. La convergencia de estos marcos con herramientas digitales como
estimadores del valor de salvamento y sistemas analíticos de deconstrucción sobre
modelos BIM permite operacionalizar la circularidad en entornos de proyecto,
cuantificando tasas de recuperación y escenarios de segunda vida. El reto inmediato
es la estandarización intermarcos (qué miden, con qué pesos y a qué escala), de modo
que los umbrales de desempeño (por ejemplo, “≥1 reuso garantizado” o “índice de
desmontabilidad mínimo”) puedan incorporarse en especificaciones técnicas,
contratos y licitaciones (Mercado Martín, 2020).
La viabilidad de llevar el DfD a escala sectorial depende tanto de habilitadores
organizacionales y de mercado como de soluciones técnicas. Entre los factores
críticos destacan la integración temprana de criterios de desmontabilidad,
competencias en detalle constructivo reversible, normalización de uniones, auditorías
de pre-demolición y marcos de contratación que reconozcan el valor de recuperación.
En contrapartida, persisten barreras asociadas a costes percibidos y almacenamiento,
oferta incierta, falta de demanda del cliente, trazabilidad y certificación, así como
brechas de coordinación a lo largo de la cadena de suministro. La asimetría entre
Página | 164
Research Article
EneroAbril 2026
Revista Científica Zambos / Vol. 05 / Num. 01/ www. revistaczambos.utelvtsd.edu.ec
potencial técnico y adopción real sugiere que los beneficios del DfD no se materializan
sin instrumentos habilitadores: bases de datos de oferta verificada, estándares de
aseguramiento de calidad y compra pública con metas de reuso y desmontabilidad.
En este plano, los pasaportes de materiales emergen como infraestructura de datos
indispensable, aunque aún con lagunas: información sobre composición y sustancias
peligrosas, condición y vida remanente, y, sobre todo, el potencial real de reuso en
función del estado y la trazabilidad. Plantillas de datos verificables y flujos de trabajo
BIM-centrados atenúan estas carencias, pero su utilidad depende de la actualización
y de la vinculación con criterios de calidad y certificación del componente recuperado.
A medida que se consoliden estas infraestructuras, la reducción del riesgo técnico y
financiero facilitará la participación de aseguradoras, financiadores y grandes
compradores, catalizando mercados secundarios más líquidos y confiables
(Masapanta-Masapanta et al., 2025).
A la luz de lo anterior, el DfD ofrece ventajas climáticas y de circularidad robustas bajo
tres condiciones mínimas: desmontabilidad verificada con métricas estandarizadas en
fase de diseño; planificación explícita de, al menos, un ciclo de reuso (y
preferentemente tres en sistemas metálicos), con logística y recertificación
contempladas; y trazabilidad habilitada por BIM y pasaportes que reduzcan la
asimetría de información en mercados secundarios. Cuando estos prerrequisitos se
cumplen, los resultados son consistentes, tanto en sistemas metálicos como en
compuestos desmontables y, cada vez con mayor evidencia, en elementos de
hormigón reutilizados. La agenda de investigación debería concentrarse ahora en la
unificación metodológica y de ponderaciones entre indicadores de circularidad; en la
generación de datos empíricos sobre tasas de daño, degradación funcional y fiabilidad
tras desmontaje y reensamble; en la integración WBCI–ACV multiciclo con escenarios
de sustitución realistas; y en el desarrollo de estándares de certificación para
segundas vidas que aceleren la demanda y faciliten el financiamiento. Con ello, el
paso de la intención circular a la evidencia cuantificada podrá traducirse en
especificaciones de proyecto, regulaciones y decisiones de inversión alineadas con
metas de descarbonización y gestión sostenible del capital material (Sáenz de Santa
María Hernández, 2024).
5. Conclusiones
La revisión realizada permite afirmar que el diseño para desmontaje constituye una
estrategia eficaz para incrementar la circularidad material y reducir el carbono
incorporado en edificios cuando se integra desde las fases tempranas de proyecto. La
anticipación de uniones reversibles, modularidad y jerarquía de capas no solo facilita
la recuperación y el reuso de componentes con mínima degradación funcional, sino
que también desplaza emisiones asociadas a la fabricación de productos nuevos a lo
largo de ciclos sucesivos de vida.
Página | 165
Research Article
EneroAbril 2026
Revista Científica Zambos / Vol. 05 / Num. 01/ www. revistaczambos.utelvtsd.edu.ec
Los hallazgos convergen en dos ideas fuerza. Primero, la circularidad puede y debe
auditarse con métricas operativas que traduzcan decisiones de diseño en resultados
verificables a nivel de componente, sistema y edificio. La cuantificación—mediante
índices de desmontabilidad, indicadores de circularidad integral y herramientas
digitales de apoyo—habilita metas de desempeño medibles y comparables. Segundo,
la mitigación climática atribuible al diseño para desmontaje se materializa
principalmente por sustitución evitada; en términos prácticos, asegurar al menos un
ciclo de reuso permite compensar los “sobrecostes” de incorporar detalles reversibles,
mientras que varios ciclos consolidan reducciones sustantivas del potencial de
calentamiento global.
No obstante, la magnitud de los beneficios es sensible a decisiones micro y macro. A
escala de componente, el tipo de unión, la accesibilidad y la estandarización
dimensional determinan la recuperabilidad y la tasa de daño en el desmontaje. A
escala de uso, el número de reusos, la vida útil relativa en la segunda vida y la logística
condicionan el balance ambiental. A escala de edificio, modelar las interdependencias
entre elementos y los flujos inducidos por intervenciones evita subestimar impactos y
permite jerarquizar con rigor las decisiones de diseño.
En términos de viabilidad, la adopción a escala requiere habilitadores
organizacionales y de mercado: integración temprana del enfoque en el proceso de
proyecto, competencias específicas en detalle constructivo desmontable,
normalización de uniones, auditorías de pre-demolición, trazabilidad digital (BIM y
pasaportes de materiales) y marcos de contratación y compra pública que valoren
explícitamente la recuperabilidad y el reuso. Sin estos instrumentos, los beneficios
técnicos del enfoque se diluyen frente a barreras de costo percibido, almacenamiento,
incertidumbre de suministro y garantías de calidad.
Esta revisión, de carácter exploratorio, reconoce limitaciones: heterogeneidad
metodológica entre estudios, supuestos diversos de asignación y límites de sistema,
y dispar cobertura geográfica y tipológica. Tales variabilidades recomiendan
interpretaciones por rangos y el reporte explícito de supuestos y escenarios,
particularmente en análisis multiciclo.
Como agenda de acción, se propone: estandarizar métricas y umbrales mínimos de
desmontabilidad para su incorporación en especificaciones y licitaciones; generar
datos empíricos sobre tasas de daño y desempeño funcional tras reensamble; integrar
de forma sistemática la evaluación de circularidad con análisis de ciclo de vida
multiciclo; y consolidar esquemas de certificación y aseguramiento de calidad para
componentes recuperados, respaldados por compra pública y financiamiento que
internalicen beneficios climáticos. Con estos pasos, el diseño para desmontaje puede
transitar de prácticas pioneras a un paradigma sectorial que trate a los edificios como
bancos de materiales de bajo carbono, alineados con metas de descarbonización y
eficiencia de recursos.
Página | 166
Research Article
EneroAbril 2026
Revista Científica Zambos / Vol. 05 / Num. 01/ www. revistaczambos.utelvtsd.edu.ec
CONFLICTO DE INTERESES
“Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses”.
Referencias Bibliográficas
Akanbi, L. A., Oyedele, L. O., Akinade, O. O., Ajayi, A., Davila Delgado, M., Bilal, M.,
& Bello, S. A. (2018). Salvaging building materials in a circular economy: A BIM-
based whole-life performance estimator. Resources, Conservation and
Recycling, 129, 175186. https://doi.org/10.1016/j.resconrec.2017.10.026
Akanbi, L. A., Oyedele, L. O., Akinade, O. O., Ajayi, S. O., Delgado, M. D., Bilal, M., &
Bello, S. A. (2019). Disassembly and deconstruction analytics system (D-DAS)
for construction in a circular economy. Journal of Cleaner Production, 223, 386
396. https://doi.org/10.1016/j.jclepro.2019.03.172
Akinade, O. O., Oyedele, L. O., Ajayi, S. O., Bilal, M., Alaka, H. A., Owolabi, H. A.,
Kadiri, K. O. (2017). Design for Deconstruction (DfD): Critical success factors
for diverting end-of-life waste from landfills. Waste Management, 60, 313.
https://doi.org/10.1016/j.wasman.2016.08.017
Brambilla, G., Lavagna, M., Vasdravellis, G., & Castiglioni, C. A. (2019). Environmental
benefits arising from demountable steel–concrete composite floor systems in
buildings. Resources, Conservation and Recycling, 141, 133142.
https://doi.org/10.1016/j.resconrec.2018.10.014
Eckelman, M. J., Brown, C., Troup, L. N., Wang, L., Webster, M. D., & Hajjar, J. F.
(2018). Life cycle energy and environmental benefits of novel design-for-
deconstruction structural systems in steel buildings. Building and Environment,
143, 421430. https://doi.org/10.1016/j.buildenv.2018.07.017
Gaibor-Garófalo, A. M., & Paucar-Camacho, J. A. (2025). Estrategias para el
fortalecimiento de la gestión de riesgos de desastres en el uso de suelo del área
urbana de la parroquia Salinas, cantón Guaranda. Revista Científica Zambos,
4(2), 71-86. https://doi.org/10.69484/rcz/v4/n2/117
Leichter, M., & Piccardo, C. (2024). Assessing life cycle sustainability of building
renovation and reconstruction: A comprehensive review of case studies and
methods. Building and Environment, 262, 111817.
https://doi.org/10.1016/j.buildenv.2024.111817
Lizarraga-Aguirre, H. R. (2024). Evaluación de materiales sostenibles en la
construcción de pavimentos urbano. Revista Científica Ciencia Y Método, 2(1),
41-54. https://doi.org/10.55813/gaea/rcym/v2/n1/30
Masapanta-Masapanta, E. A., Pazuña-Naranjo, W. P., & Corrales-Bonilla, J. I. (2025).
Análisis de la eficiencia energética de las instalaciones del Edificio Académico
del Bloque A de la UTC, Extensión La Maná. Journal of Economic and Social
Science Research, 5(3), 63-77. https://doi.org/10.55813/gaea/jessr/v5/n3/206
Página | 167
Research Article
EneroAbril 2026
Revista Científica Zambos / Vol. 05 / Num. 01/ www. revistaczambos.utelvtsd.edu.ec
Mercado Martín, L. (2020). Economía circular en la arquitectura. Cómo proyectar de
manera circular. http://uvadoc.uva.es/handle/10324/44940
O’Grady, T., Minunno, R., Chong, H.-Y., & Morrison, G. M. (2021). Design for
disassembly, deconstruction and resilience: A circular economy index for the
built environment. Resources, Conservation and Recycling, 175, 105847.
https://doi.org/10.1016/j.resconrec.2021.105847
Ostapska, K., Rüther, P., Loli, A., & Gradeci, K. (2024). Design for Disassembly: A
systematic scoping review and analysis of built structures Designed for
Disassembly. Sustainable Production and Consumption, 48, 377395.
https://doi.org/10.1016/j.spc.2024.05.014
Ramos Olivares, D. (2025). Desarrollo inicial de protocolos estandarizados para la
reutilización del acero estructural en proyectos de construcción circular.
https://hdl.handle.net/2117/445500
Rivadeneira-Moreira, J. C. (2024). Implementación de gemelos digitales
probabilísticos en el monitoreo de infraestructuras geotécnicas. Revista
Científica Ciencia Y Método, 2(1), 27-40.
https://doi.org/10.55813/gaea/rcym/v2/n1/29
Rubilar Feris, J. (2024). Impacto de la economía circular del acero en obras públicas:
aplicación a proyecto de puentes de la dirección de vialidad del ministerio de
obras públicas. https://repositorio.uchile.cl/handle/2250/202987
Sáenz de Santa María Hernández, E. (2024). economía circular. Aplicación a un
edificio de consumo energético casi nulo, nZEB.
https://uvadoc.uva.es/handle/10324/68712
van Stijn, A., Eberhardt, L. C. M., Wouterszoon Jansen, B., & Meijer, A. (2022).
Environmental design guidelines for circular building components based on LCA
and MFA: Lessons from the circular kitchen and renovation façade. Journal of
Cleaner Production, 357, 131375. https://doi.org/10.1016/j.jclepro.2022.131375
Zapata-Mendoza, P. C. O., Villalta-Arellano, S. R., Berrios-Zevallos, A. A., Atto-Coba,
S. R., & Berrios-Tauccaya, O. J. (2023). Sostenibilidad ambiental en el diseño
arquitectónico de plantas procesadoras de alimentos. Editorial Grupo AEA.
https://doi.org/10.55813/egaea.l.2022.59