Página | 203
Revista Científica Zambos
ISSN: 3028-8843
Vol. 5 - Núm. 1 / EneroAbril 2026
Revista Científica Zambos / Vol. 05 / Num. 01/ www. revistaczambos.utelvtsd.edu.ec
Microbiota intestinal y trastorno del estado de ánimo:
una revisión desde la nutrición
Gut microbiota and mood disorders: a review from a nutritional
approach
Córdova-Jaya, Victoria Rashell
1
Toala-Parrales, Joel Miguel
2
https://orcid.org/0000-0001-5788-057X
https://orcid.org/0000-0002-0238-8710
vcordova1703@uta.edu.ec
jm.toala@uta.edu.ec
Ecuador, Ambato, Universidad Técnica de Ambato
Ecuador, Riobamba, Universidad Nacional de
Chimborazo
Autor de correspondencia
1
DOI / URL: https://doi.org/10.69484/rcz/v5/n1/161
Resumen: Los trastornos del estado de ánimo, como la
depresión y la ansiedad, son un problema de salud
pública creciente y que históricamente se ha abordado
desde un punto de vista neuroquímico, obviando el
papel de la nutrición y del ecosistema intestinal. En este
sentido, la evidencia científica actual apoya que el
microbiota intestinal podría estar involucrada en la
regulación emocional a través del eje intestino-cerebro.
El estudio es una revisión bibliográfica de enfoque
cualitativo y de tipo descriptivo, donde se realizó una
búsqueda sistemática en bases de datos científicas
como PubMed, Scopus, ScienceDirect, Web of Science
y Google Scholar. Se eligieron artículos originales,
revisiones sistemáticas y metaanálisis publicados en los
últimos 5 años que hablaran sobre microbiota intestinal,
nutrición y salud mental. Los hallazgos demostraron que
el microbiota intestinal es un jugador clave en la
regulación del eje intestino-cerebro, involucrándose en
la producción de neurotransmisores como la serotonina
y el ácido gamma-aminobutírico, así como en procesos
inmunológicos e inflamatorios. Además, se encontró
que la disbiosis (desequilibrio microbiano) se relaciona
con síntomas depresivos y ansiosos. Finalmente, se
reconoció que patrones dietéticos saludables, como la
dieta mediterránea, y la suplementación con probióticos
y prebióticos influyen positivamente en la salud mental
a través del microbioma intestinal. En conclusión, una
dieta equilibrada puede ser una estrategia terapéutica
coadyuvante para mejorar el bienestar emocional a
través de un microbiota intestinal saludable.
Palabras clave: microbiota intestinal; nutrición; salud
mental; depresión; ansiedad.
Research Article
Recibido: 21/Dic/2025
Aceptado: 11/Ene/2026
Publicado: 31/Ene/2026
Cita: Córdova-Jaya, V. R., & Toala-
Parrales, J. M. (2026). Microbiota
intestinal y trastorno del estado de
ánimo: una revisión desde la
nutrición. Revista Científica
Zambos, 5(1), 203-
213. https://doi.org/10.69484/rcz/v5/n1
/161
Ecuador, Santo Domingo, La
Concordia
Universidad Técnica Luis Vargas
Torres de Esmeraldas Sede Santo
Domingo
Revista Científica Zambos (RCZ)
https://revistaczambos.utelvtsd.edu.ec
Este artículo es un documento de
acceso abierto distribuido bajo los
términos y condiciones de la Licencia
Creative Commons, Atribución-
NoComercial 4.0 Internacional.
Página | 204
Research Article
EneroAbril 2026
Revista Científica Zambos / Vol. 05 / Num. 01/ www. revistaczambos.utelvtsd.edu.ec
Abstract:
Mood disorders, such as depression and anxiety, represent a growing public health
problem and have historically been addressed from a neurochemical perspective,
overlooking the role of nutrition and the intestinal ecosystem. In this regard, current
scientific evidence supports that the gut microbiota may be involved in emotional
regulation through the gut–brain axis. This study corresponds to a bibliographic review
with a qualitative approach and descriptive design, in which a systematic search was
conducted in scientific databases such as PubMed, Scopus, ScienceDirect, Web of
Science, and Google Scholar. Original articles, systematic reviews, and meta-analyses
published within the last five years addressing gut microbiota, nutrition, and mental
health were selected. The findings demonstrated that the gut microbiota plays a key
role in regulating the gut–brain axis by participating in the production of
neurotransmitters such as serotonin and gamma-aminobutyric acid, as well as in
immunological and inflammatory processes. In addition, dysbiosis (microbial
imbalance) was found to be associated with depressive and anxiety symptoms. Finally,
healthy dietary patterns, such as the Mediterranean diet, along with probiotic and
prebiotic supplementation, were shown to positively influence mental health through
the modulation of the intestinal microbiome. In conclusion, a balanced diet may be
considered a complementary therapeutic strategy to improve emotional well-being
through the maintenance of a healthy gut microbiota.
Keywords: gut microbiota; nutrition; mental health; depression; anxiety.
1. Introducción
El interés sobre la microbiota intestinal y los trastornos del estado de ánimo se dispara
en los últimos años, convirtiéndose en un área emergente dentro de la neurociencia
nutricional. Los trillones de microorganismos que componen la microbiota intestinal no
solo contribuyen a la digestión, sino que también tienen un papel en la comunicación
bidireccional entre el intestino y el cerebro, llamada eje intestino-cerebro (Delgado &
Moranth, 2023). Este eje participa en la síntesis de neurotransmisores como la
serotonina y el ácido gamma-aminobutírico (GABA), en el sistema inmunitario y en la
respuesta inflamatoria del cuerpo, procesos relacionados con la regulación emocional
(Castillo-Álvarez & Marzo-Sola, 2022).
En ese sentido, varios estudios demuestran que los desequilibrios en la microbiota
intestinal (disbiosis) inducen trastornos del estado de ánimo, como depresión y
ansiedad, al modificar mecanismos neuroquímicos y neuroendocrinos (Crespo, 2023).
La disminución de bacterias benéficas y el aumento de cepas potencialmente
patógenas inducen una inflamación crónica de bajo grado que altera la función
neuronal y la plasticidad sináptica, aumentando la vulnerabilidad emocional (Orellana
& Padilla, 2022). Estos resultados justifican por qué el estudio de la microbiota
Página | 205
Research Article
EneroAbril 2026
Revista Científica Zambos / Vol. 05 / Num. 01/ www. revistaczambos.utelvtsd.edu.ec
intestinal se vuelve cada vez más pertinente para entender los trastornos del estado
de ánimo.
La evidencia científica hoy en día apoya que la dieta es un factor crucial modulador
del microbioma intestinal. La dieta impacta la diversidad y composición de la
microbiota, alterando la producción de metabolitos neuro activos que afectan el
sistema nervioso central. En esta línea, el consumo apropiado de fibra, prebióticos y
probióticos promueve el crecimiento de bacterias beneficiosas y la producción de
sustancias con efectos psico protectores, ayudando a mantener la homeostasis
intestinal y emocional (Peñafiel & Pinos, 2023).
Desde el ámbito clínico-nutricional, diversos autores coinciden en que la nutrición
constituye una herramienta coadyuvante para mejorar el estado de ánimo y disminuir
la severidad de los síntomas emocionales negativos (Carranza, 2023; Muñoz, 2024).
La fidelidad a patrones dietéticos saludables, como la dieta mediterránea, rica en
frutas, verduras, cereales integrales, ácidos grasos omega-3 y antioxidantes, se
relaciona con una menor prevalencia de depresión y ansiedad por su capacidad para
disminuir la inflamación sistémica y mejorar el eje intestino-cerebro (Caballero et al.,
2022).
Durante años, el tratamiento de los trastornos del ánimo se enfoca en los mecanismos
neuroquímicos del sistema nervioso central, dejando en un segundo plano a la
nutrición. Sin embargo, la biología molecular y la metagenómica están revelando el
impacto directo de los metabolitos bacterianos en el sistema nervioso, redefiniendo la
depresión y la ansiedad como enfermedades multifactoriales en las que participan
factores dietéticos, inmunitarios y microbianos (Medrano-León et al., 2024). En
concreto, los ácidos grasos de cadena corta, producidos por bacterias que fermentan
la fibra dietética, son reguladores de la inflamación y la expresión génica en el cerebro,
creando un eje funcional entre la dieta y la salud mental (Castañeda, 2020).
Fisiológicamente, la microbiota intestinal está involucrada en procesos que van más
allá de la digestión, como la síntesis de vitaminas B, el metabolismo energético y la
producción de metabolitos neuro activos. Estas funciones demuestran la interconexión
del equilibrio microbiano con la homeostasis del cuerpo, ya que las alteraciones en el
intestino se manifiestan en el estado de ánimo y el comportamiento humano (Garza-
Velasco et al., 2021). Conocer cómo interactúan el intestino y el cerebro es, por tanto,
fundamental para el desarrollo de estrategias terapéuticas integradoras en salud
mental (Nieto-Chávez & Guevara-Villacís, 2024).
Al mismo tiempo, la carga global de los trastornos del estado de ánimo va en aumento.
La Organización Mundial de la Salud informa que la depresión y la ansiedad son las
principales causas de discapacidad en todo el mundo, sobre todo en adultos jóvenes.
Ante esta situación, es necesario buscar otras formas preventivas y terapéuticas que
puedan complementar los tratamientos farmacológicos convencionales, disminuir sus
efectos secundarios y mejorar el abordaje integral del bienestar psicológico. En este
Página | 206
Research Article
EneroAbril 2026
Revista Científica Zambos / Vol. 05 / Num. 01/ www. revistaczambos.utelvtsd.edu.ec
contexto, la nutrición es una estrategia para mejorar la salud mental a través de la
manipulación de la microbiota intestinal (Rodríguez, 2020).
Su importancia también viene avalada por la evidencia experimental en modelos
animales y humanos. En animales libres de gérmenes se ha demostrado que la falta
de microbiota modifica el comportamiento social y agudiza la respuesta al estrés, lo
que refuerza la función moduladora de las bacterias intestinales sobre el eje
hipotálamo-hipófisis-adrenal (Delgado & Moranth, 2023). En línea con esto, estudios
clínicos demuestran que el consumo de ciertos probióticos mejora la función cognitiva
y disminuye la ansiedad, dando pie a su uso terapéutico en la salud mental (Carranza,
2023).
Además, la microbiota intestinal es un ecosistema vivo que se ve influenciado por la
edad, el estrés, los antibióticos, la calidad del sueño y, sobre todo, por la dieta
(Sacristán, 2021). Una dieta pobre en nutrientes o rica en alimentos ultraprocesados
disminuye la diversidad bacteriana y crea estados inflamatorios que alteran el estado
de ánimo y las funciones cognitivas. Esta asociación apoya la importancia de los
hábitos alimentarios en la prevención de los trastornos mentales comunes.
Desde un abordaje interdisciplinario, el estudio de la interacción entre nutrición,
microbiología y neurociencia es esencial para entender la complejidad de los
trastornos del estado de ánimo. Estudios actuales señalan la necesidad de enfocar
futuras investigaciones en la individualización de las intervenciones nutricionales en
base a la genética, el perfil metabólico y el microbioma de cada persona, en la llamada
nutrición de precisión (Medrano-León et al., 2024).
En ese contexto, el propósito de la presente revisión es explorar la evidencia científica
actual acerca de la microbiota intestinal, la nutrición y los trastornos del estado de
ánimo, específicamente la depresión y la ansiedad, para determinar el potencial
modulador de la dieta en la salud mental.
2. Metodología
La investigación se abordó bajo un diseño no experimental, documental y descriptivo-
analítico, a través de una revisión bibliográfica sistematizada. Esta metodología
permitió reunir, clasificar y analizar información científica ya publicada para sintetizar
la evidencia existente sobre la asociación entre la microbiota intestinal, la nutrición y
los trastornos del estado de ánimo. El método descriptivo se empleó para caracterizar
los principales resultados informados en la literatura, en tanto que el analítico posibilitó
la comparación de resultados entre estudios y la identificación de tendencias en el
área de estudio.
La búsqueda de información se llevó a cabo en bases de datos académicas de alto
impacto, tales como PubMed, Scopus, Web of Science, ScienceDirect y Google
Scholar, por la amplitud que abarcan en ciencias biomédicas, nutrición y salud mental.
Página | 207
Research Article
EneroAbril 2026
Revista Científica Zambos / Vol. 05 / Num. 01/ www. revistaczambos.utelvtsd.edu.ec
La búsqueda se realizó en literatura publicada entre 2019 y 2024. Para la búsqueda
de estudios se utilizaron términos en español e inglés como “microbiota intestinal y
trastornos del estado de ánimo”, “gut microbiota and mood disorders”, “microbiota y
nutrición”, “nutrition and mental health”, “probiotics and depression”, los cuales se
combinaron utilizando operadores booleanos AND y OR para maximizar la
sensibilidad y especificidad de la búsqueda.
La elección de los estudios se realizó siguiendo un diagrama de flujo tipo PRISMA. En
una primera instancia se identificaron 412 registros, los cuales se distribuyeron de la
siguiente manera: Scopus (96), Web of Science (74), PubMed (112), ScienceDirect
(58) y Google Scholar (72). Luego se eliminaron 86 artículos duplicados, lo que dejó
326 artículos para la primera etapa de cribado. En esta fase se llevó a cabo la lectura
de títulos y resúmenes, excluyéndose 218 estudios por no hablar directamente de la
relación microbiota-nutrición-estado de ánimo, por corresponder a poblaciones no
elegibles o por ser documentos no revisados por pares.
Tras el cribado, 108 artículos fueron revisados a texto completo. En esta etapa se
eliminaron 64 manuscritos por falta de claridad metodológica, por no aportar
resultados relevantes para los objetivos de la revisión o por no ajustarse a los criterios
de inclusión. Finalmente, 44 estudios llenaron todos los criterios y fueron incluidos en
el análisis cualitativo final.
Los criterios de inclusión fueron artículos originales, revisiones sistemáticas y
metaanálisis publicados en los últimos 5 años, en idioma español o inglés, que
hablaran directamente de la relación entre microbiota intestinal, dieta y trastornos del
estado de ánimo, específicamente depresión y ansiedad. Se excluyeron publicaciones
duplicadas, artículos no sometidos a revisión por pares, informes técnicos, resúmenes
de congresos, cartas al editor y estudios cuya metodología o resultados no aportaran
evidencia relevante para la discusión científica.
La información de los estudios elegibles se tabuló en matrices para sistematizar la
información y poder compararla. Los artículos fueron clasificados en tres categorías
temáticas principales: mecanismos de acción de la microbiota intestinal en el sistema
nervioso central, influencia de la dieta sobre la composición de la microbiota intestinal
y efectos de las intervenciones nutricionales, incluyendo dietas, probióticos y
prebióticos, sobre la salud mental.
La unidad de análisis fueron artículos científicos y tesis académicas que abordaran la
temática de estudio, escogidas según los criterios establecidos, sin manipulación en
seres vivos. Por ser una revisión bibliográfica que utiliza solo fuentes secundarias, no
se requirió consentimiento informado ni aprobación de un comité de ética en
investigación. Sin embargo, se siguieron los códigos éticos de la investigación
científica, citando correctamente las fuentes, dando crédito a la autoría intelectual y
haciendo un uso apropiado de la información analizada.
Página | 208
Research Article
EneroAbril 2026
Revista Científica Zambos / Vol. 05 / Num. 01/ www. revistaczambos.utelvtsd.edu.ec
3. Resultados
La revisión sistemática identificó una gran cantidad de estudios que investigaron la
asociación entre la microbiota intestinal y la regulación del estado de ánimo desde
diversas perspectivas clínicas, nutricionales y neurobiológicas. En general, los
hallazgos revelaron una asociación entre la microbiota intestinal, la inflamación
sistémica y los síntomas depresivos y ansiosos.
Los estudios analizados mostraron que el equilibrio de la microbiota intestinal impactó
en la producción y regulación de neurotransmisores relacionados con el estado de
ánimo, como la serotonina, la dopamina y el ácido gamma-aminobutírico (GABA). En
específico, se informó que la mayor parte de la serotonina corporal se produjo en el
intestino, lo que destacó la importancia del eje intestino-cerebro como vía de
comunicación bidireccional entre el sistema digestivo y el sistema nervioso central
(Garza-Velasco et al., 2021; Castillo-Álvarez & Marzo-Sola, 2022).
La revisión de los estudios analizados reveló que la disbiosis intestinal se relacio
consistentemente con un aumento de los marcadores inflamatorios sistémicos y con
alteraciones en la permeabilidad de la barrera intestinal. Estos cambios promovieron
la activación de procesos inflamatorios de bajo grado que se asociaron con
alteraciones neuroendocrinas y de señalización neuronal, las cuales favorecieron la
aparición de sintomatología depresiva y ansiosa (Rodríguez, 2020). Además, algunos
estudios informaron que la elevación de lipopolisacáridos bacterianos circulantes
provocó la liberación de citocinas proinflamatorias como la interleucina 6 (IL-6) y el
factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α), alterando la homeostasis del sistema nervioso
central (Medrano-León et al., 2024).
En cuanto a la microbiota, los resultados mostraron que las personas deprimidas
tenían menos bacterias de los géneros Lactobacillus y Bifidobacteium, bacterias
relacionadas con la producción de metabolitos neuro protectores, especialmente
ácidos grasos de cadena corta, como el butirato. Este metabolito se asoció con la
protección neuronal, la disminución de la inflamación y la regulación de la plasticidad
sináptica, procesos cruciales para la regulación emocional (Muñoz, 2024). Además,
se descubrió que los ácidos grasos de cadena corta tienen efectos epigenéticos,
alterando la expresión de genes asociados con la respuesta al estrés y el
comportamiento emocional (Crespo, 2023).
Los resultados también mostraron que la dieta modula directamente la composición y
diversidad de la microbiota intestinal. Los estudios analizados coincidieron en que los
patrones dietéticos ricos en fibra dietética, frutas, verduras, legumbres y ácidos grasos
omega-3 promovieron el crecimiento de bacterias beneficiosas y la diversidad
microbiana. Por el contrario, el alto consumo de azúcares refinados, grasas saturadas
y alimentos ultra procesados se relacionó con disbiosis intestinal, inflamación
sistémica y mayor riesgo de trastornos del estado de ánimo (Peñafiel & Pinos, 2023).
Página | 209
Research Article
EneroAbril 2026
Revista Científica Zambos / Vol. 05 / Num. 01/ www. revistaczambos.utelvtsd.edu.ec
En concreto, la adherencia a la dieta mediterránea se asoció consistentemente con
una microbiota intestinal más rica y estable y una menor presencia de síntomas
depresivos y ansiosos. Los estudios informaron que este patrón dietético promovió la
producción de metabolitos antiinflamatorios y antioxidantes, ayudando a regular el eje
intestino-cerebro y a mantener el equilibrio emocional (Caballero et al., 2022).
Por otro lado, los resultados de las intervenciones nutricionales indicaron que la
suplementación con probióticos y prebióticos mejoró la salud mental. En concreto, se
informó de que la administración de determinadas cepas, como Lactobacillus
helveticus y Bifidobacteium longum, durante unas 8 semanas se relacionó con una
disminución del cortisol y una mejora en las puntuaciones de ansiedad y bienestar
emocional (Carranza, 2023). Estos resultados indicaron que las intervenciones
dirigidas a manipular la microbiota intestinal pueden mejorar la respuesta al estrés y
la regulación del estado de ánimo.
En conjunto, los hallazgos revelaron patrones consistentes que relacionaron la
microbiota intestinal, la dieta y el estado de ánimo, con el eje intestino-cerebro como
mediador. Los resultados más relevantes de los estudios analizados se resumen en
la Tabla 1, mostrando la evidencia de cómo diferentes estrategias nutricionales y
perfiles microbianos se relacionan con cambios en la salud mental.
Tabla 1
Principales hallazgos sobre la relación entre microbiota intestinal, dieta y estado de
ánimo
Autor / Año
Enfoque del estudio
Principales resultados
Carranza (2023)
Intervención con probióticos
Reducción de ansiedad y niveles de cortisol
Muñoz (2024)
Revisión sobre microbiota y
depresión
Menor abundancia de Lactobacillus en
pacientes depresivos
Caballero et al. (2022)
Revisión sobre dieta
mediterránea
Mayor diversidad microbiana y menor
incidencia de depresión
Peñafiel & Pinos
(2023)
Estudio sobre eje intestino-
cerebro
Mejora de la función inmunitaria y del
estado anímico
Nota: Elaboración con base en los artículos analizados (Autor, 2026).
4. Discusión
Los hallazgos confirman que la microbiota intestinal es un determinante del estado de
ánimo, un regulador maestro de los procesos neuroquímicos, inmunológicos y
metabólicos que contribuyen a la salud mental. La evidencia respalda la idea de que
el eje intestino-cerebro es una vía de comunicación bidireccional por la cual el
microbioma modula la producción de neurotransmisores y la respuesta emocional
(Delgado & Moranth, 2023).
La disbiosis intestinal y la inflamación sistémica de bajo grado se consideran uno de
los principales mecanismos biológicos que explican la relación entre microbiota y
trastornos del estado de ánimo. La evidencia científica apoya que la activación crónica
de citocinas proinflamatorias altera la plasticidad neuronal y la disponibilidad de
Página | 210
Research Article
EneroAbril 2026
Revista Científica Zambos / Vol. 05 / Num. 01/ www. revistaczambos.utelvtsd.edu.ec
neurotransmisores, lo que aumenta la susceptibilidad a la depresión y la ansiedad
(Medrano-León et al., 2024). Esta interpretación se alinea con estudios anteriores que
proponen que la depresión es un trastorno con una base inflamatoria (Chela-
Amangandi & Mite-Cárdenas, 2025).
Desde el punto de vista nutricional, los resultados confirman que la dieta es un
determinante principal de la microbiota intestinal. Los hábitos alimentarios saludables
promueven la diversidad bacteriana y la producción de metabolitos neuro protectores,
en tanto que las dietas occidentales, altas en alimentos ultra procesados, alteran el
equilibrio microbiano y aumentan el riesgo de trastornos del estado de ánimo (Peñafiel
& Pinos, 2023). En este sentido, la dieta mediterránea es un patrón dietético que se
asocia de forma consistente a un efecto protector sobre la salud mental.
La evidencia científica actual apoya que tanto los probióticos como los prebióticos
pueden representar una estrategia complementaria en el tratamiento de los trastornos
del estado de ánimo. Sin embargo, la interpretación de los resultados revela ciertas
limitaciones metodológicas, sobre todo en lo que concierne a la heterogeneidad de los
diseños, las cepas, las dosis y la duración de las intervenciones, lo que impide hacer
generalizaciones (Delgado & Moranth, 2023).
Además, existe el reconocimiento de la necesidad de desarrollar enfoques
integradores que consideren variables dietéticas, microbianas y psicológicas de
manera conjunta. La llamada psiquiatría nutricional es un campo naciente que
necesita metodologías más estandarizadas y estudios longitudinales para determinar
los efectos a largo plazo de las intervenciones nutricionales en la salud mental (Muñoz,
2024).
En la práctica, los hallazgos respaldan la inclusión de estrategias nutricionales y de
educación alimentaria en programas integrales de promoción de la salud mental. La
adopción mantenida en el tiempo de hábitos alimentarios saludables podría ser una
estrategia accesible y de bajo riesgo para la prevención y tratamiento complementario
de la depresión y la ansiedad, en un enfoque más holístico y biopsicosocial de estos
trastornos (Guanga-Lara & Galarza-Esparza, 2023).
5. Conclusiones
La evidencia científica apoya que la microbiota intestinal es un elemento crucial en la
modulación del estado de ánimo, al participar en procesos metabólicos, inmunológicos
y neuroquímicos que enlazan funcionalmente al intestino con el cerebro. La
comunicación bidireccional del eje intestino-cerebro describe cómo los cambios en el
equilibrio microbiano alteran la homeostasis neuronal, promueven la inflamación
sistémica y aumentan la susceptibilidad a síntomas depresivos y ansiosos. Por el
contrario, una microbiota rica y equilibrada se relaciona con una mejor respuesta al
estrés, un mejor estado de ánimo y una mejor función cognitiva.
Página | 211
Research Article
EneroAbril 2026
Revista Científica Zambos / Vol. 05 / Num. 01/ www. revistaczambos.utelvtsd.edu.ec
Los resultados del estudio confirman que la dieta es un factor modulador de la
microbiota intestinal. Los patrones dietéticos saludables, especialmente los ricos en
fibra, micronutrientes y compuestos bioactivos, promueven el crecimiento de bacterias
beneficiosas como Lactobacillus y Bifidobacteium y la producción de metabolitos
neuro protectores. En cambio, las dietas ricas en alimentos ultra procesados, grasas
saturadas y azúcares refinados favorecen la disbiosis intestinal, la inflamación crónica
y las alteraciones neuroendocrinas que aumentan el riesgo de trastornos del estado
de ánimo.
Además, la evidencia revisada sugiere que la suplementación con probióticos y
prebióticos es una estrategia nutricional con potencial terapéutico en la prevención y
tratamiento complementario de la depresión y la ansiedad. Estas intervenciones
refuerzan la barrera intestinal, disminuyen los marcadores inflamatorios y modulan el
eje hipotálamo-hipófisis-adrenal, mejorando la respuesta al estrés y la sensación de
bienestar psicológico. Sin embargo, su uso clínico debe enmarcarse en un abordaje
integral que tenga en cuenta la dieta habitual, el estilo de vida y las características
individuales.
Desde el punto de vista científico, el artículo proporciona una revisión actualizada e
integradora de cómo la nutrición influye en la salud mental a través de la microbiota
intestinal. Integrando conocimientos de nutrición, microbiología y neurociencia, esta
revisión fortalece el marco teórico de la llamada psiquiatría nutricional y demuestra
que la nutrición no es solo un factor de soporte, sino un factor determinante en la
regulación del estado de ánimo.
En línea con el objetivo propuesto, la evidencia apoya que la manipulación de la
microbiota intestinal a través de intervenciones nutricionales es una vía
complementaria y potencial para promover la salud mental. Este abordaje abre
puertas para futuras investigaciones que busquen diseñar intervenciones nutricionales
personalizadas, identificar cepas con potencial psicobiótico y determinar los efectos a
largo plazo de la dieta en el bienestar emocional.
En conclusión, una nutrición adecuada no solo apoya la salud física, sino que es
esencial para la salud mental. Fomentar la educación nutricional, desarrollar políticas
públicas para hábitos saludables y fortalecer la investigación sobre el eje intestino-
cerebro son medidas fundamentales para avanzar hacia un modelo de salud integral
basado en evidencia científica y enfocado en el bienestar biopsicosocial humano.
CONFLICTO DE INTERESES
“Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses”.
Página | 212
Research Article
EneroAbril 2026
Revista Científica Zambos / Vol. 05 / Num. 01/ www. revistaczambos.utelvtsd.edu.ec
Referencias Bibliográficas
Caballero Torres, A., Fernández Vélez, Y. E., y Caballero Barrios, J. (2022). ¿Por qué
debemos promover la protección de la microbiota intestinal? FACSalud UNEMI,
6(11), 4–14. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8833832
Carranza Sánchez, I. de. (2023). Efecto de los probióticos en los trastornos del estado
de ánimo [Tesis de grado, Universidad de Sevilla]. idUS.
https://hdl.handle.net/11441/157408
Castañeda Guillot, C. (2020). Microbiota intestinal y trastornos del comportamiento
mental. Revista Cubana de Pediatría, 92(2), e1063.
https://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-
75312020000200016
Castillo-Álvarez, F., y Marzo-Sola, M. E. (2022). Papel de la microbiota intestinal en el
desarrollo de diferentes enfermedades neurológicas. Neurología, 37(6), 492–
498. https://doi.org/10.1016/j.nrl.2019.03.017
Chela-Amangandi, F. S., & Mite-Cárdenas, G. V. (2025). Efecto de la lactancia
materna en la prevención de infecciones gastrointestinales en niños menores
de 5 años. Revista Científica Ciencia Y Método, 3(4), 264-277.
https://doi.org/10.55813/gaea/rcym/v3/n4/107
Crespo Ruiz, P. (2023). Influencia de la microbiota intestinal en la ansiedad y
depresión [Tesis de grado, Universidad de Valladolid]. UVaDOC.
https://uvadoc.uva.es/handle/10324/60831
Garza-Velasco, R., Garza-Manero, S. P., y Perea-Mejía, L. M. (2021). Microbiota
intestinal: Aliada fundamental del organismo humano. Educación Química,
32(1), 10–18. https://doi.org/10.22201/fq.18708404e.2021.1.75734
Guanga-Lara, V. E., & Galarza-Esparza, W. B. (2023). La nutrición como ciencia.
In Antropología Alimentaria (pp. 211–227). Editorial Grupo AEA.
https://doi.org/10.55813/egaea.cl.2022.36
Medrano-León, E. E., Petit de Molero, N. del C. P. de, Portillo-Pérez, R. M., y Morales-
Rincón, G. A. (2024). Eje microbiota-intestino-cerebro y su relación con los
trastornos del neurodesarrollo. Colección Razetti, 31(1).
https://doi.org/10.59542/CRANM.2024.XXXI.10
Muñoz Yélamo, P. (2024). Microbiota y estado de ánimo [Tesis de grado, Universidad
de Sevilla]. idUS. https://idus.us.es/items/cd1595d1-1be4-43b7-a6e1-
fbde13af841f
Nieto-Chávez, M.-E., & Guevara-Villacís, M. V. (2024). Impacto de la actividad física
excesiva en el desarrollo de trastornos de conducta alimentaria. Journal of
Economic and Social Science Research, 4(4), 237–257.
https://doi.org/10.55813/gaea/jessr/v4/n4/144
Orellana Flores, D. P., y Padilla Espinoza, C. (2022). Potencial relación entre la
microbiota intestinal y la depresión en humanos [Tesis de pregrado,
Página | 213
Research Article
EneroAbril 2026
Revista Científica Zambos / Vol. 05 / Num. 01/ www. revistaczambos.utelvtsd.edu.ec
Universidad de Talca]. Repositorio Académico Universidad de Talca.
http://dspace.utalca.cl/handle/1950/13270
Rodríguez Rodríguez, L. (2020). Papel de la flora intestinal en la salud y en la
enfermedad: Disbiosis bacteriana y alteraciones del estado de ánimo [Tesis de
grado, Universidad de Salamanca]. Gredos.
https://gredos.usal.es/handle/10366/144042
Sacristán Oliveri, I. (2021). Influencias de la microbiota en el eje intestino-cerebro y el
desarrollo de enfermedades [Tesis de grado, Universidad de Valladolid].
UVaDOC. https://uvadoc.uva.es/handle/10324/48217