
Página | 55
Revista Científica Zambos / Vol. 05 / Num. 02/ www. revistaczambos.utelvtsd.edu.ec
de aprendizaje (OECD, 2015; Tamim et al., 2011). Por ello, cuando el uso digital se
limita a reproducir prácticas transmisivas, las brechas de aprendizaje pueden
mantenerse e incluso ampliarse, especialmente en estudiantes con menor acceso a
conectividad, acompañamiento familiar o experiencias digitales de calidad (UNICEF &
International Telecommunication Union, 2020).
Las afectaciones del problema son pedagógicas, sociales e institucionales. Desde lo
pedagógico, una baja competencia digital docente puede debilitar la personalización,
la retroalimentación oportuna y la evaluación formativa; desde lo social, puede
profundizar desigualdades entre estudiantes que acceden a usos productivos de la
tecnología y aquellos que solo la emplean de modo recreativo; y, desde lo institucional,
limita la capacidad escolar para responder a modelos presenciales, híbridos o remotos
(UNESCO, 2023; UNICEF & ITU, 2020). En Ecuador, la evaluación Ser Estudiante
2023-2024 fue aplicada a 47 339 estudiantes de 1 187 instituciones y reportó desafíos
persistentes de aprendizaje, además de reconocer la incidencia del rol docente, el
liderazgo y el entorno escolar en los logros académicos (Instituto Nacional de
Evaluación Educativa [INEVAL], 2024; UNESCO, 2023).
unque existen marcos consolidados para describir la competencia digital docente,
persiste una brecha relevante: muchos estudios se concentran en autopercepciones,
niveles de dominio o disponibilidad tecnológica, mientras que menos investigaciones
relacionan esas competencias con indicadores concretos de logro de aprendizajes en
educación básica (Petko, 2012; Revuelta-Domínguez et al., 2022). Asimismo, la
evidencia muestra que la integración efectiva de TIC requiere experiencias auténticas,
modelamiento pedagógico, acompañamiento institucional y formación situada, no solo
cursos instrumentales aislados (Tondeur et al., 2012). Esta brecha es crítica porque
impide distinguir qué dimensiones de la competencia digital docente —diseño de
recursos, evaluación digital, comunicación, inclusión o ciudadanía digital— tienen
mayor relación con el aprendizaje escolar (Aesaert et al., 2015; Redecker, 2017).
La revisión bibliográfica se justifica por su relevancia social, teórica y metodológica.
Socialmente, permite identificar condiciones docentes que podrían contribuir a reducir
desigualdades y fortalecer aprendizajes básicos; teóricamente, ayuda a ordenar
conceptos que suelen usarse de forma indistinta, como competencia digital,
integración TIC, alfabetización digital y desempeño docente; y metodológicamente,
ofrece una base para construir categorías de análisis, instrumentos o modelos
explicativos aplicables a futuros estudios empíricos (Revuelta-Domínguez et al., 2022;
UNESCO, 2023). Además, resulta viable porque existe producción científica
internacional, marcos normativos y reportes educativos oficiales que permiten
contrastar enfoques sin intervenir directamente con estudiantes ni recolectar datos
sensibles, siempre que se respeten criterios de búsqueda, selección, análisis crítico y
citación ética (OECD, 2015; UNESCO, 2018).
En consecuencia, el objetivo general de este artículo de revisión bibliográfica es
analizar la relación entre las competencias digitales docentes y el logro de